Aumentan recompensa por Valeria.

La desaparición de Valeria Afanador, una niña de 10 años con síndrome de Down, mantiene en vilo a la comunidad de Cajicá y a las autoridades departamentales. Tras 48 horas de operativo ininterrumpido, el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey y la alcaldesa del municipio, Fabiola Jácome, anunciaron el aumento de la recompensa a $50 millones para quien aporte información verificada que permita dar con su paradero.

Valeria fue vista por última vez el martes 12 de agosto en las inmediaciones de su colegio, el Gimnasio Campestre Los Laureles, ubicado a escasos metros del río Frío. Las cámaras de seguridad captaron a la menor caminando entre arbustos conocidos como Eugenias, sin que se registrara su salida del lugar.

Más de 200 integrantes de organismos de respuesta entre ellos buzos especializados, drones con detección térmica y unidades caninas trabajan en la búsqueda. Hasta ahora se han inspeccionado 4 kilómetros del afluente y la zona de rastreo se ampliará a 6.

Un testimonio del abuelo de la niña podría dar un giro al caso. Según relató, Valeria parecía responder a un llamado al otro lado del colegio y testigos mencionan haber visto a un hombre alto y corpulento en el área.

El Puesto de Mando Unificado Departamental coordina los esfuerzos para localizar a la menor, mientras las autoridades reiteran el llamado a la ciudadanía para reportar cualquier información a la Línea 123, garantizando la reserva de identidad.

FABER BURGOS, EL PRIMER COLOMBIANO QUE PODRÍA LLEGAR AL ESPACIO

Faber Burgos nació en Bogotá y desde niño se destacó por su curiosidad. Siempre quería saber cómo funcionaban las cosas, hacía preguntas, desarmaba objetos y buscaba respuestas por su cuenta. Entre juegos y experimentos caseros, fue descubriendo su gusto por la ciencia, la tecnología y la comunicación, tres pasiones que más adelante uniría para crear contenido que acercara a más jóvenes que disfrutaran tanto de la ciencia como él.  Con el tiempo, Burgos empezó a mostrar su pasión por la ciencia a través de las redes sociales. Lo hacía de una forma sencilla, genuina y con un toque de creatividad que lo hacía diferente.  Con solo 33 años, Faber ya es uno de los creadores de contenido científicos más reconocidos del país. En sus videos se le ve mezclando experimentos, humor y curiosidad. Su manera de enseñar lo ha convertido en un referente para quienes creen que desde Colombia también se puede hacer ciencia. Pero su historia no se queda en las redes. En 2023, fue seleccionado por la organización Space for Humanity para vivir una experiencia de gravedad cero, algo que pocos logran. Con esa misión, Faber se convirtió en el primer creador digital colombiano en participar en un vuelo de este tipo. Además, la NASA lo reconoció como ciudadano científico por su ayuda en la búsqueda de asteroides. Este año volvió a hacer historia, junto a la Universidad de Manizales, lideró la misión Kumanday, con la que consiguió su segundo Récord Guinness. Lograron lanzar más de 40.000 semillas hasta la estratósfera, incluyendo especies nativas como la palma de cera, para promover la reforestación y crear conciencia sobre el cuidado del medioambiente. Hoy, esa misma curiosidad podría llevarlo más lejos que nunca. Burgos fue seleccionado para participar en el Plan SERA (Suborbital Experiments for Research and Advancement), un programa internacional que busca llevar a bordo de una misión espacial a líderes en divulgación científica y experimentación. Compitió contra cerca de 32.000 inscritos y tras superar rondas eliminatorias,  actualmente ocupa el puesto décimo. Para apoyarlo puedes sumarte a la campaña en redes sociales, reaccionando y compartiendo sus publicaciones con el hashtag #SERASPACE.  Al final del concurso se escogerá un representante por cada región y de concretarse, Burgos se convertiría en el primer colombiano en viajar al espacio, un logro histórico para el país y un símbolo de lo que la ciencia puede inspirar cuando se hace con pasión.

Actualidad

Ciclismo con corazón: Lesli Mejía, ejemplo de disciplina y constancia en Madrid Cundinamarca.

A sus 25 años, Lesly Mejía, habitante de Madrid (Cundinamarca), es hoy un ejemplo de disciplina, perseverancia y amor por el deporte. Lo que comenzó como simples recorridos de fin de semana en bicicleta terminó por transformarse en una historia de superación que la ha llevado a competir al más alto nivel del ciclismo colombiano e internacional. Sus primeros pedalazos fueron en una bicicleta armada con piezas de segunda y la ilusión de recorrer las carreteras de su región. Madre de un niño de 8 años, esposa y emprendedora de un taller de bicicletas desde hace seis años, Lesly convirtió ese pasatiempo en una pasión que la impulsó a trazarse metas cada vez más grandes, desde rodar la exigente ruta Madrid- Villeta en un solo día hasta desafiar duras competencias en la región.  Su primer gran triunfo llegó en una carrera amateur en el alto de Mondoñedo. Allí, contra todo pronóstico, se quedó con el primer lugar, venciendo a rivales con equipos profesionales mientras ella competía con la bicicleta que había construido con sus propias manos. Ese día entendió que el ciclismo no sería solo un hobby, sino el camino de su vida. El proceso no fue fácil. Entre la maternidad, el trabajo y la falta de recursos, enfrentó más de una negativa. Pero el apoyo de personas como Ruth Martínez, fundadora del evento “Madrid se viste de rosa”, y su club Ritf, le abrió las puertas a competencias como la Clásica de Girardot, donde sumó experiencia en el alto nivel competitivo. En 2025 llegó la oportunidad que cambiaría su carrera, representar a Cundinamarca en los Campeonatos Nacionales en Bucaramanga, con la liga Cundinamarca.  Allí logró un meritorio Top 10 frente a figuras como Diana Peñuela, confirmando su talento y disciplina. Ese resultado le abrió las puertas a una gran oportunidad: integrar el equipo Maiatos en Portugal. Aunque las dificultades económicas casi frenan el sueño, Lesly organizó rifas, duplicó esfuerzos en su emprendimiento y recibió el respaldo de su familia, amigos y del ingeniero Salomón Rodríguez, quien confió en su potencial. Gracias a ese apoyo colectivo, viajó a Europa, compitió durante tres meses y alcanzó su primer pódium internacional en España, en la categoría élite. Gracias a su destacado desempeño en Europa, la Alcaldía Municipal junto al IDRM, decidieron reconocer su esfuerzo, ingresando a Lesly  al plan de deportista de alto rendimiento como ciclista elite del municipio. Este apoyo le permitió cubrir parte de sus necesidades durante su estadía en Portugal y continuar con su proceso deportivo internacional. Hoy, de regreso en Colombia, Lesly fue confirmada como parte del Team Back de Antioquia, con el que espera seguir sumando kilómetros, victorias y sueños. Una ciclista que empezó desde cero, con una bicicleta hecha de retazos, y que hoy demuestra que, con constancia, apoyo y pasión, los sueños sí se pedalean hasta hacerlos realidad.